Carlos Betancourt, el gurú de los perros
Carlos Betancourt dice que los canes le salvaron la vida. Con ellos se refugió cuando atravesó una crisis de ansiedad que le apartó del derecho, su carrera, y tuvo que buscar un oficio que no le preocupara. La respuesta la encontró en esos fieles compañeros que le hicieron crear hasta hoteles cinco estrellas para mascotas y, más tarde, a obtener certificaciones para entrenarlos y hasta para prestar atención a lo que dicen. Por eso, hoy se le conoce como el hombre que escucha a los perros. Mi madre decía que yo hablaba tanto que hasta lo hacía con mis mascotas, cuenta con esa voz pausada y sin titubeos con la que explica ese método de no violencia, la vinculación Amichien, que utiliza para enseñar buenos hábitos a los animalitos de la casa y a sus familias. Desaparecen los gritos, los golpes y los collares de ahorque, para dar cabida a la motivación y las recompensas en forma de comida y atención. Premia lo bueno, ignora lo malo, es su premisa. A Betancourt le atraían las lecturas y videos sobre el adiestramiento de los canes hasta que, en 2009, decidió tomárselo más en serio y estudiar con autoridades en el tema como Jan Fennell, Penélope Smith y Kyra Sunsance.

Así se convirtió en un profesional que ha indagado sobre la telepatía animal, practicado la hidroterapia para perros, rehabilitado a animales con problemas de socialización y fabricado sillas de ruedas para sabuesos discapacitados. Su hacer lo ha llevado a instruir, solo en 2013, a 150 entrenadores no violentos y a ser imagen de marcas como Purina Dog Chow y Kong. Incursionó en la radio y no descarta la televisión, aunque hoy está entregado a una gira por el país que pretende crear conciencia en los niños sobre el cuidado de esos fieles amigos que le permitieron redescubrirse. Para tener un perro equilibrado - Controla el alimento: la comida es poder en el mundo animal. Quien la degusta primero es el líder. Los platos se deben quitar y no dejarse servidos por tiempo indefinido. - Controla el saludo: si llegas a casa y acaricias al perro antes que a tu esposa e hijos, le estás diciendo que él es más importante. Los primeros cinco minutos son para tu familia. - Controla el paseo: al ir a pasear, tú debes salir primero. Al caminar, debes ir delante de él. Si el perro tira de la cuerda, él manda. - Controla los juguetes y el juego: Si estos objetos están siempre accesibles al perro, él decidirá cuándo jugar. - Contrólate ante situaciones de aparente peligro: Si ves otro can, no te asustes. Si lo haces, tu mascota entenderá que debe ladrar y defenderte.